PROFESOR:
ÍTALO CONSTENLA
GUIA
DE TRABAJO ESTUDIOS SOCIALES.
ACTIVIDAD: EL
DESAFÍO DE DESCUBRIR AMÉRICA
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El desafío de descubrir y explorar América
representó para los europeos un enorme desafío. Los nuevos paisajes naturales
del continente así como el encuentro con sus habitantes provocaron en los
descubridores y conquistadores una gran impresión. Todo esto quedó registrado
en las crónicas y diarios de viaje.
El proceso de exploración de América
estuvo acompañado de dificultades, sorpresas y peligros que pusieron a prueba
el entusiasmo y el carácter de los europeos que participaron del
descubrimiento y conquista de América.
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Para la siguiente actividad usted debe:
v
Leer atentamente
cada una de las fuentes.
v
Imaginar
que va acompañando a las expediciones de: Américo Vespucio, Cristóbal Colón y
Hernando de Magallanes.
v
Su
tarea es ilustrar las experiencias relatadas por los navegantes. Sus dibujos
serán enviados a la Corona, para que los monarcas se hagan una idea de cómo fue
la vida de los expedicionarios y qué impresiones tuvieron de las tierras
descubiertas.
v
Realice
una ilustración para cada una de las fuentes adjuntas, incorporando la mayor
cantidad de detalles posibles.
Fuente
1
“Esta tierra es muy amena [agradable] y llena de infinitos árboles
verdes y muy grandes, y nunca pierden la hoja, y todos tienen olor suavísimo y
aromático, y producen infinitísimas frutas y muchas de ellas buenas al gusto y
salutíferas [saludables] al cuerpo. Los campos producen mucha yerba, flores y
raíces muy suaves y buenas, que alguna vez me maravillaba del suave olor de las
hierbas y flores, y del sabor de estas frutas y raíces, tanto que entre mí
pensaba estar cerca del Paraíso terrenal”
Américo Vespucio, 1502
Américo Vespucio, Cartas de viaje.
Introducción y notas de Luciano Formisano, Ed. Alianza, Madrid 1986, páginas
75-76. En Magasich Jorge y de Beer Jean, América
mágica. Mitos y creencias en tiempos del descubrimiento del nuevo mundo.
Ed. Lom. 2001, Santiago, Chile
Fuente
2
“El miércoles 18 de
Noviembre, desembocamos por el Estrecho para entra en el gran mar, al que dimos
en seguida el nombre de Pacífico, y en el cual navegamos durante el espacio de
tres meses y veinte días, sin probar ni un alimento fresco. El bizcocho que
comíamos ya no era pan, sino un polvo mezclado de gusanos que había devorado
toda su sustancia, y que además tenía un hedor [hediondez] insoportable por
hallarse impregnado de orines de ratas. El agua que nos veíamos obligados a
beber estaba igualmente podrida y hedionda. Para no morirnos de hambre, nos
vimos aún obligados a comer pedazos del cuero de vaca con que se había forrado
la gran verga para evitar que la matera destruyera las cuerdas. Este cuero,
siempre expuesto al agua, al sol y a los vientos estaba tan duro que era
necesario sumergirlo durante cuatro o cinco días en el mar para ablandarlo un
poco; para comerlo lo poníamos enseguida sobre las brasas. A menudo aun
estábamos reducidos a alimentarnos de aserrín [madera picada], y hasta las
ratas, tan repelentes para el hombre, habían llegado a ser un alimento tan
delicado que se pagaba medio ducado por cada una. Sin embargo no era todo.
Nuestra mayor desgracia era vernos atacados de una especie de enfermedad que
hacía hincharse las encías hasta el extremo de sobrepasar los dientes en ambas
mandíbulas, haciendo que los enfermos no pudieran tomar ningún alimento. “
Pigafetta, Antonio, Primer viaje
en torno al globo. Editorial Francisco de Aguirre, Santiago de Chile, 1997,
pág. 45 – 46.
Fuente 3
La Española es maravillosa; las sierras [montes] y las montañas y las
campiñas [campo], y las tierras tan hermosas y gruesas para plantar y sembrar,
para criar ganados de todo tipo, para edificios de villas y lugares. Si no lo
vieran no creerían qué buenos los puertos de mar, y de los ríos muchos y
grandes, y buenas aguas, la mayoría de ellas traen oro. En los árboles hay
muchos frutos y hierbas. En esta isla hay muchas especierías, y grandes minas
de oro y de otros metales.
La gente de esta isla y de
todas las otras que he hallado y he habido noticia, andan todos desnudos,
hombres y mujeres, así como sus madres los paren, aunque algunas mujeres se
cobijan un solo lugar con una hoja de hierba o una cofia de algodón que para
ellos hacen. Ellos no tienen hierro, ni acero, ni armas, ni son para ello, no
porque no sea gente bien dispuesta y de hermosa estatura, salvo que son muy
temerosos.
Adaptación de la
“Carta de Colón a los Reyes Católicos”, fechada el 15 de febrero de 1493 en http://materialparadocentessilvina.blogspot.com/2011/06/carta-de-cristobal-colon-anunciando-el.html
Responda a las siguientes preguntas:
1.
Destaque tres desafíos que debieron enfrentar las personas que
participaron en los viajes de descubrimiento del siglo XVI.
2. ¿Cuál fue la opinión de los
exploradores europeos sobre los lugares a los que llegaron?
